Vegetarianos y su seudocarne

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Vegetarianos, veganos, flexitarianos, crudívoros… en cuestión de orientaciones alimenticias hoy en día se podrían crear varias tribus urbanas, cada una con sus características especiales, ideología y hábitos.

Vivimos en el siglo del exceso de información, nos atacan por todos lados con ideas de lo que es bueno y lo que es malo, de lo que hacemos bien y del “¡Dios! No me digas que te vas a comer eso”, constantemente somos víctimas de miradas de reproche y de consejos, que nadie ha pedido, sobre cómo llevar una vida más sana. Lo que hace tan solo cinco años eran alimentos de primera necesidad en la pirámide alimenticia, hoy se convierten en caprichos que hay que limitar.

comidaQue nadie piense que estoy en contra de algunas de estas opciones tan verdes, ni mucho menos, que cada uno coma lo que quiera y se mate como quiera, ¡Perdón! que se cuide como quiera… me ha patinado el pensamiento. Pero he de decir, porque si no reviento, que hay algo que me despierta la curiosidad, rozando el mosqueo, que son los productos preparados de vegetarianos o veganos que imitan los alimentos de origen animal. ¿Por qué? ¡De verdad! ¿Por qué? No entiendo esa necesidad de comer garbanzos con aspecto de hamburguesa o berenjenas en forma de albóndiga.

Desde mi ignorancia en estas dietas, yo entiendo que si renuncio de manera voluntaria a la carne y el pescado no tengo por qué engañarme a mí mismo con trampantojos absurdos de filetes que no son filetes y de jamón serrano que no ha conocido granja. Me falta coherencia y consecuencia en este tipo de decisiones, en muchos casos poco estudiadas. Vivimos en un país que goza de huerta prácticamente todo el año y somos grandes exportadores de alimentos vegetales, yo mismo puedo pasarme una semana sin comer carne y disfrutando de legumbres, lechugas, arroces, frutas, sin echar nada de menos y haciendo platazos de espectáculo. Entonces, porque esa necesidad de ocultar y degenerar buenos regalos del campo para conseguir masas, de dudoso aspecto, que recuerdan en olor, color y a veces hasta sabor a la carne mediante aditivos. Ayer mismo vi en un supermercado cerca de casa una mortadela 100% vegana que de aspecto era igualita a unos posavasos de plástico rosa. ¡Muy mona pero nada apetecible!

Si nos ponemos a investigar un poco descubriremos que hay dos principales explicaciones de la existencia de estas seudocarnes, doshamburguesa teorías que realmente van muy de la mano la una con la otra. Por un lado están los que opinan, normalmente desde el exterior, que las personas que buscan el perrito caliente de tofu lo hacen para silenciar a su subconsciente carnívoro, que están forzando una naturaleza que lucha por imponerse y se dedican a engañarla con solomillo de saitan. No es carne pero se le parece. Un pensamiento que me recuerda a cuando era pequeño y comía fresas de chuchería diciéndole a mi madre que eso era fruta, ¡oye! Si cuela…

Por otro lado, un argumento más usado por los mismos consumidores, es que se trata de alimentos de transición. Se entiende que es un cambio bastante drástico y de esta forma se sobrelleva mejor. En vez de eliminar la carne, la substituyo por algo que se le parece, hasta que poco a poco voy trabajando mí dieta para no necesitar placebo alguno.

                                                        carnívoros

Pero bueno, subconsciente e ideologías a parte, un punto muy importante a tener en cuenta si decides emprender este camino es el bolsillo. Ya puedes tener una economía que sostenga tu estilo de vida y si no me crees da un paseo por la sección BIO de tu zanahoriasupermercado. ¿Sabes eso de que a veces la copia supera al original? Pues en el caso de la carne es totalmente cierto, al menos en cuanto a precio se refiere. Una vez más me cuesta comprender como la gente gasta en imitaciones teniendo a su alcance frutas y verduras de temporada, cereales y otros muchos productos asequibles.

En conclusión ser vegetariano y comer bien es totalmente viable, pero hazte un favor a ti mismo y antes de empezar dedica un tiempo a pensar en la amplia gama de comidas existente, en cómo va a afectar a tu economía y a tu salud si no tienes todos los factores en cuenta, déjate guiar al principio por un nutricionista, no caigas en las redes de la seudocarne y sobre todo deja que el prójimo coma pollo, pato, vaca y hasta elefante si se le antoja.

filete

 

 

 

      Y tú ¿te ves capaz de dejar la carne? 

 

 

 

Aquí os dejo el link a una página con recetas veganas muy interesantes. ¡Animaos a probar! 

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