Gominolas. Un petit four lleno de originalidad

Comparte
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Las gominolas son pequeños bocados de dulzor, diversión, color, sabor y textura blandita, son ese premio cuando somos pequeños y son ese reclamo para comernos toda la comida y llegar al azúcar que nos brinda el subidón.

Pero, y dentro de un restaurante ¿Dónde tienen su lugar? ¿Cuál es su función? Pues la misma básicamente: divertir y entretener. Las gominolas son uno de los petit fours que mejor funcionan, tanto a la hora de producir por su facilidad, como con los clientes. A nosotros como cocineros nos abren una ventana de creatividad ya que en cuestión de colores, sabores y aromas hay una libertad total para arriesgar y provocar a los comensales.

golosina A mí han llegado a producirme desde verdaderos escalofríos en el cuerpo, hasta  incluso despejarme las fosas nasales provocándome una inundación de oxígeno.  Simplemente jugando con los sabores. Estamos muy acostumbrados a las típicas  de fresa, naranja, limón o plátano, llegando a sorprendernos, vagamente, cuando  encontramos alguna más “original” de sandía, piña o pomelo. Pero el truco está en  atreverse con lo ORIGINAL de verdad, prueba una gominola de eucalipto, de  manzana y laurel, de guindilla, de tomate o de tequila con sal, entonces sabrás de  qué te estoy hablando. Despierta a tu paladar de ese encefalograma plano al que le tienes acostumbrado y sácalo de paseo, a ver si así conoce mundo y deja atrás la fresa y la naranja, que al fin y al cabo siempre van a estar ahí esperándote.  Otra opción muy válida y creativa es combinar más de un sabor en una misma receta, eso es algo que se puede aplicar a muchas elaboraciones y que siempre me recuerda a un profesor de pastelería que tuve. Él decía que un solo sabor en la boca le aburría muchísimo y que necesitaba como mínimo tres para conseguir sentir algo. Porque no podemos olvidar que si con nuestra cocina no conseguimos que los demás sientan algo, no lo estamos haciendo del todo bien. Solo para comer se pueden quedar en sus casas, que les va a salir más barato y encima podrán cenar en pijama.

                                                              gominolas

Si te he convencido de las posibilidades y virtudes que tiene una simple gominola y te quieres animar a hacerlas, aquí te dejo una receta base para que la manipules todo lo que tu cerebro consiga imaginar.

                                                     receta gominola

Primero llevamos a calentar el puré elegido y le añadimos la pectina mezclada con un poco del azúcar,  todo esto tiene que hervir.

 A continuación le agregamos el resto del azúcar y la glucosa, sin que se nos  pegue el fondo.

 Cuando alcance los 107ºC le añadimos el ácido disuelto en el agua.

 Volcamos todo esto  en una placa y cuando esté bien frío podemos desmoldar y cortar.

 

Si quieres aumentar el nivel puedes añadir trozos solidos al interior de la mezcla antes de que cuaje o  una vez cortada rebozarla en azúcar de colores y sabores.

 Mucho ánimo y originalidad

 

¿De qué vas a hacer tus gominolas?

Comparte
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario